¿Cuánto cuesta una página web (y de verdad compensa)?
Cuando alguien me escribe por primera vez, casi siempre me pregunta lo mismo, en este orden: cuánto cuesta, cuánto tarda, y si de verdad merece la pena. Te respondo las tres tal cual se las respondo a un cliente en persona.
¿Cuánto tarda en estar lista?
Para la mayoría de proyectos, una semana. No es una cifra de marketing — es lo que tarda de verdad montar una web hecha a medida, sin plantillas, cuando ya tenemos claro qué necesitas. Ese plazo puede moverse si el proyecto es más grande o si tardas en mandarme los textos e imágenes (eso sí que no depende de mí).
¿Cuánto cuesta?
Depende de qué necesites, y no por venderte más caro, sino porque no es lo mismo construir una casa que un edificio. Una landing page (una sola página, para presentar tu negocio o captar contactos) es el proyecto más sencillo y el más económico. Una web corporativa con varias secciones ya sube de precio, porque hay más páginas, más contenido y más decisiones de diseño. Y una tienda online es lo más caro de todo: no es "una web con más páginas", es un sistema completo — catálogo, carrito, pagos, gestión de pedidos — mucho más largo y complejo de construir bien.
Así que cuando alguien me pregunta "¿cuánto cuesta una web?", mi respuesta siempre es la misma pregunta de vuelta: ¿qué necesitas que haga? Con eso ya te puedo dar un número concreto, no una horquilla.
¿De verdad compensa?
A corto plazo, una web es un gasto. A largo plazo, es la diferencia entre que te encuentren o no. Hoy en día, si alguien busca lo que tú ofreces y no apareces, aparece tu competencia — así de simple. Una web bien hecha no es una tarjeta de visita digital que enseñas cuando te lo piden: es la puerta por la que entra gente que ni siquiera te conocía y que, sin ella, jamás habría llegado hasta ti.
Esa es la cuenta que de verdad importa: no "cuánto me cuesta la web", sino "cuántos clientes nuevos me trae en un año". Casi siempre, la respuesta hace que el gasto inicial se quede pequeño.
Si tienes dudas sobre tu caso concreto, escríbeme y hablamos sin compromiso.